Estuvimos presente en la última versión de los trabajos de invierno en la Región de Coquimbo, específicamente en las comunas de Salamanca y Río Hurtado.

¿Cómo estuvimos presente? ¡Con Seigard! Jóvenes sin Fronteras durante diez días hicieron voluntariado en distintas comunidades encontradas en once localidades con gran aislamiento geográfico y humano. El voluntariado constó de talleres didácticos con juguetes Seigard que fueron donados, los que luego quedaron en las comunidades visitadas siendo entregados a los profesores de escuelas.

Jóvenes sin Fronteras agrupa a estudiantes, en su mayoría de la Universidad Católica, que semestre a semestre se preparan y asisten de manera voluntaria desde diversas localidades con el fin de realizar trabajos de construcción de viviendas, espacios comunes y realizar diferentes iniciativas para las comunidades.